martes, 1 de abril de 2014

VOLVIENDO SOBRE TUS PASOS.


VOLVIENDO SOBRE TUS PASOS

La vida es siempre complicada, es lo que casi siempre he escuchado decir a muchas personas, no sé, si es así o somos nosotros quienes la complicamos, o nos complicamos con ella. De una u otra forma, vamos a encontrar y hemos encontrado en ella, tropiezos, barreras, abismos, que no nos permiten seguir avanzando en las cosas que nos propusimos hacer o sencillamente, llegamos al final de un camino en donde no tienes que dar ni un paso más.


Que nos queda entonces por hacer cuando ya no hay nada más en ese instante en que te encuentras con una gran incertidumbre, no hay más que hacer. Pero, si no hay nada más, porque entonces nos cuestionamos esto, es posible que hayamos andado tanto que nos olvidamos de muchas cosas, y sin caminar hemos saltado y en ese trajinar, dejamos de repente mucho por hacer.

Es posible que al andar no hayamos mirado hacia atrás y no hemos visto que en esos saltos que dimos, dejamos cosas por hacer o las hicimos solo por salir adelante. Entonces que nos queda, lo que debimos hacer siempre, mirar atrás y ver si tus huellas estaban allí, o era el viento que ante cada paso que dabas se encargaba de borrarlas, y es por eso que al "final" te encuentras que ya no tienes adonde ir, y te das cuenta que tienes que volver a mirar hacia atrás, volviendo tus pasos para hacer nuevamente el camino, pero con la experiencia de lo ya andado, dejando la soledad esa soledad que te ha estado acompañando en ese final del camino y que fue  tu compañera.


Podemos volver atrás, pero para hacer el mismo camino? creo que no seria lo correcto, no el mismo camino, sino que sobre lo ya andado puedes ir recogiendo las huellas de lo andado y ver que tan fuerte fue tu pisada y donde se encuentra la siguiente, sino está, te toca andar nuevamente en ese pequeño tramo y dejar la huella que no quedo grabada, como un problema que lo viste y se fue de largo, sin siquiera solucionarlo.

Volvemos los pasos atrás, no para corregir lo que ya esta hecho, sino lo que dejamos de hacer, sabiendo que lo debimos haber hecho, y volvemos los pasos atrás para llenar nuevamente de huellas el camino que debimos haber andado, siendo justos contigo y con los que han creído en ti y que todavía siguen a tu lado esperando recibir, lo que un día, dejaste olvidado.


En un día como hoy de otoño: 01 de abril del 2014 Hego Arrunátegui Espinoza.



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